perdieron al dilatarse para que saliera el bebé; y trabajar con las cicatrices si extisten.
Técnicas del tratamiento:
Trabajo abdominal y suelo pélvico a través de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH). Se trata de una técnica innovadora, fruto del constante desarrollo de la fisioterapia, para tonificar la musculatura sin perjudicar a otros tejidos. Está basada en una serie de ejercicios específicos y que requieren un tiempo dilatado de entrenamiento. El objetivo es tonificar las abdominales, el suelo pélvico y facilitar que los órganos (útero, recto y vejiga) vuelvan a su ser.
Otra técnica de tonificación de la musculatura abdominal y del suelo pélvico es el BioFeedBack (BFK) o retroalimentación biológica. A través de la información que la paciente recibe en una pantalla podrá conocer el grado real de funcionamiento de su musculatura. De esta manera los otros sentidos se ponen al servicio de la tonificación muscular; la memoria sensorial recoge el esfuerzo real y toma conciencia de la propia musculatura hasta que la sensación de esfuerzo y el esfuerzo real sean iguales.
La última técnica de trabajo abdominal y suelo pélvico es la Electroestimulación (EEF), en la que el profesional determina la frecuencia e intensidad de la estimulación en función de las características individuales de cada paciente.
En cuanto al tratamiento de las cicatrices (por episiotomía o cesárea) se pueden realizar técnicas manuales complementadas con la Diatermia de Alta Frecuencia. El tejido que se forma en una cicatriz no tiene la misma capacidad de contracción y relajación de un músculo, ni transmite las tensiones y presiones como un tejido sano. Puede crear expansiones del tejido cicatricial hacia otros planos de tejido provocando adherencias que impiden el buen funcionamiento de los órganos inferiores. Se trata de un tejido extremadamente sensible al dolor, que se ha formado anárquicamente; y para recuperar su función hay que normalizarlo a través del trabajo manual del fisioterapeuta, y con la Diatermia de Alta Frecuencia. |